EL PODER DE LA MANZANA

 

La manzana ayuda a regular el tránsito intestinal porque es rica en fibra.

 

Consumir una manzana al día ayuda a reducir los niveles de colesterol.

 

Rica en antioxidantes:

 

Vitamina C, vitaminas del grupo B, quercetina, ácido málico… y minerales como calcio, potasio y fósforo.

 

Distintos estudios científicos ponen de manifiesto el poder protector de la manzana.

 

La manzana contiene los siguientes nutrientes importantes:

 

Fibra dietética:

 

Una dieta alta en fibra puede ayudar a prevenir el desarrollo de ciertas enfermedades. Sin duda la pectina, ayuda a prevenir que aumente la cantidad de colesterol malo en la sangre.

 

La vitamina C:

 

Un potente antioxidante natural capaz de bloquear parte del daño causado por los radicales libres, así como aumentar la resistencia del cuerpo contra los agentes infecciosos.

 

Vitaminas del complejo B (riboflavina, tiamina y vitamina B-6):

 

Estas vitaminas son clave para mantener los glóbulos rojos y el sistema nervioso en buen estado de salud.

 

Fitonutrientes:

 

Las manzanas son ricas en compuestos polifenólicos. Estos fitonutrientes ayudan a proteger al cuerpo de los efectos nocivos de los radicales libres.

 

La manzana es el fruto que presenta mayor cantidad de quercetina, después de la cebolla o la avena.

 

La quercetina y el ácido málico poseen propiedades bacteriostáticas, son capaces de inhibir el desarrollo de bacterias nocivas.

 

Rica en fibra, vitaminas y minerales, también en pectina y polifenoles que mejoran el nivel de metabolismo de los lípidos y reducen la producción de moléculas inflamatorias, relacionadas con el riesgo cardíaco.